Hilo dental: ¿antes o después del cepillado? Esto dice la ciencia

Hilo dental: ¿antes o después del cepillado? Esto dice la ciencia

¿Te has preguntado alguna vez cuál es el orden perfecto para cuidar tus dientes? Usar el hilo dental antes o después del cepillado es un dilema común en la higiene bucal diaria. En este artículo te contamos lo que dice la ciencia sobre cuándo utilizar hilo dental y cómo cepillar tus dientes correctamente.

El debate: ¿hilo dental primero o al final?

Durante años, la mayoría de nosotros hemos cepillado los dientes y luego usado el hilo dental como «toque final». Pero un estudio publicado en el Journal of Periodontology en 2018, realizado por la AAP con 25 participantes sanos, reveló que el orden importa más de lo que pensábamos.

En el ensayo clínico aleatorizado, los voluntarios siguieron dos rutinas: hilo antes del cepillado y viceversa. Los resultados fueron claros: pasar el hilo dental antes redujo la placa total en un 68% en las superficies interdentales, comparado con el 62% del orden tradicional. Además, la cantidad de flúor retenido en los espacios entre dientes fue un 30% mayor cuando el hilo iba primero.

¿Por qué pasa esto? El hilo dental desprende restos de comida y placa bacteriana acumulada entre los dientes, zonas que el cepillo no alcanza. Si lo haces después, esas partículas sueltas pueden esparcirse por la boca sin eliminarse del todo. En cambio, cepillarte inmediatamente después «barre» todo hacia fuera con el agua y el enjuague.

La American Dental Association (ADA) coincide en que lo esencial es la constancia diaria, pero la evidencia científica inclina la balanza hacia el hilo primero para maximizar la limpieza.

Hilo dental

¿Cuál seria el orden recomendado de una limpieza dental?

Una vez hemos aclarado cuándo utilizar el hilo dental, vamos a resumir el orden correcto para una higiene bucodental perfecta:

1. Hilo dental (o limpieza interdental)

Idealmente, el hilo dental se utiliza antes del cepillado, una vez al día y preferiblemente por la noche, aunque dependerá de las preferencias de cada persona. Al haber eliminado antes la placa entre los dientes, los filamentos del cepillo y el flúor del dentífrico acceden mejor a esas superficies, lo que mejora la eficacia global de la higiene.

2. Cepillado con pasta fluorada

El segundo paso es el cepillado, el cual se recomienda mínimo dos veces al día, y si es posible, tres.​ Dedica al menos 2 minutos para limpiar bien cada cuadrante de la boca, utilizando una técnica suave y controlada.​ Recomendamos utilizar pasta con flúor, ya que ayuda a remineralizar el esmalte y prevenir caries.​

3. Limpieza de lengua

A menudo la lengua es la gran olvidada durante el cepillado dental. Sin embargo, acumula muchas bacterias orales y restos de alimentos, por lo que si no la limpiamos puede contribuir al mal aliento. Para limpiarla puedes usar el propio cepillo (zona de limpiador lingual) o un raspador específico, realizando movimientos suaves de atrás hacia delante. No lleva más de unos segundos y mejora mucho la sensación de boca limpia.​

4. Colutorio o enjuague bucal

El colutorio se utiliza siempre al final para completar la rutina, ya que ayuda a arrastrar los restos sueltos y aporta ingredientes antisépticos o flúor extra, según el tipo de enjuague.​ El colutorio bucal nunca debe sustituir al cepillado ni al hilo dental y debe estar adaptado a las necesidades de cada paciente: antiplaca, para encías delicadas, con o sin alcohol, según lo que te aconseje tu dentista.​

¿Utilizar enjuage bucal todos los días puede ser perjudicial? Descubre más en nuestro artículo. Leer ahora

¿Qué pasa si nunca uso hilo dental?

Aunque el cepillado sea correcto, el cepillo no limpia bien entre los dientes, independientemente de cuán juntos o separados los tengas.​ Si no incluyes ninguna limpieza interdental (hilo, cepillos interdentales o palillos de goma) es más probable que desarrolles caries entre dientes (interproximales).

Esto puede aumentar el riesgo de inflamación y sangrado de encías, además de empeorar el mal aliento al dejar placa retenida en esas zonas.​

No hace falta que empieces haciéndolo perfecto: con que te comprometas a usar hilo una vez al día (por la noche, por ejemplo), ya estás dando un paso enorme para cuidar tu salud bucodental.

¿Y si llevo implantes, ortodoncia o prótesis?

En estos casos, la limpieza interdental es todavía más importante, pero la herramienta puede cambiar:

  • Implantes, puentes o prótesis fijas: Suele combinarse hilo dental especial (con extremos rígidos) con cepillos interdentales adaptados.​
  • Ortodoncia fija (brackets): A menudo son más útiles los cepillos interproximales y la seda específica para ortodoncia.​
  • Ortodoncia con alineadores: El hilo se usa como siempre, retirando el alineador para limpiar bien antes de volver a colocarlo.​

En nuestra clínica dental siempre dedicamos unos minutos a enseñarte frente al espejo qué producto usar y cómo, para que en casa te resulte mucho más sencillo mantener la rutina. Aunque sigas bien el orden y uses colutorio de forma adecuada, siempre habrá placa endurecida (sarro) y zonas de difícil acceso que solo se pueden limpiar correctamente con una limpieza dental profesional.

Si vives en Santander o alrededores, en Clínicas Gallut podemos ayudarte con:

  • Una revisión completa de dientes y encías para valorar si tu rutina de higiene es suficiente.
  • Consejos personalizados sobre el orden ideal de tu higiene en casa (hilo, cepillo, enjuague) según tu caso.
  • Una limpieza dental profesional para eliminar sarro, manchas y dejar tu boca en el mejor estado posible.

Puedes ver en detalle en qué consiste la limpieza profesional y pedir cita desde este enlace.

Si tienes dudas sobre el uso del hilo dental, el orden de los productos o notas sangrado de encías al limpiar entre los dientes, te animo a reservar una visita. Revisaremos tu caso, ajustaremos tu rutina y, si lo necesitas, realizaremos una limpieza profesional para que puedas mantener tu boca sana con mucha más facilidad en el día a día.

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