Periodontitis y salud cardiovascular: lo que tus encías dicen sobre tu corazón

Periodontitis y salud cardiovascular: lo que tus encías dicen sobre tu corazón

¿Podrían estar relacionadas tus encías con la salud del corazón? Parece sorprendente, pero la ciencia nos dice que sí.

Durante décadas, la periodontitis —conocida popularmente como piorrea— se trató como un problema exclusivamente dental. Hoy, la evidencia científica apunta en otra dirección: esta infección crónica de las encías puede influir en procesos inflamatorios que afectan a todo el organismo, incluido el sistema cardiovascular.

¿Qué es exactamente la periodontitis?

La periodontitis es una infección crónica que afecta no solo a las encías, sino también al hueso y los tejidos que mantienen los dientes en su lugar. Comienza como gingivitis —una inflamación superficial y reversible— pero si no se trata, avanza hacia una fase más destructiva.

Caso de periodontitis injerto de encía (antes)

Los síntomas más habituales incluyen:

  • Encías rojas, hinchadas o que sangran con facilidad al cepillarse.
  • Mal aliento persistente que no mejora con la higiene habitual.
  • Separación visible de la encía del diente, formando «bolsas».
  • Sensibilidad dental, dientes que se mueven o parecen más largos de lo normal.

Es una enfermedad muy frecuente. Según la Organización Mundial de la Salud, afecta a casi la mitad de los adultos en algún grado, y en su forma grave a más del 10% de la población mundial.

La conexión con el corazón: ¿qué dice la ciencia?

La relación entre la piorrea y las enfermedades cardiovasculares no es un rumor ni una tendencia reciente: lleva décadas siendo objeto de estudio. Y los datos son consistentes.

Un metaanálisis publicado en Medical Science Monitor en 2024, que analizó más de 200.000 participantes en 11 estudios prospectivos, concluyó que las personas con periodontitis tienen un 18% más de riesgo de desarrollar enfermedad coronaria que quienes no la padecen (RR: 1,18; IC 95%: 1,10–1,26).

Otro metaanálisis publicado en Frontiers in Cardiovascular Medicine en 2023 encontró una asociación significativa independiente del sexo, con un OR de 1,22 en mujeres y 1,11 en hombres.

Más recientemente, un metaanálisis de 2025 publicado en PMC señaló que las personas con periodontitis moderada o severa tienen hasta un 62% más de riesgo de insuficiencia cardíaca (OR: 1,62; IC 95%: 1,29–2,03), aunque los autores advierten que la causalidad directa aún no está confirmada.

¿Por qué ocurre esto? Los mecanismos biológicos

Hay varias vías por las que la periodontitis puede impactar en el corazón:

  1. Bacteriemia transitoria. Las encías inflamadas actúan como una puerta de entrada para las bacterias. Cada vez que hay sangrado —al cepillarse, masticar o incluso de forma espontánea— microorganismos como Porphyromonas gingivalis o Treponema denticola pueden pasar al torrente sanguíneo. De hecho, se han identificado bacterias de origen oral en placas ateroscleróticas de arterias coronarias.
  2. Inflamación sistémica crónica. La infección en las encías genera una respuesta inflamatoria continua que eleva marcadores como la proteína C-reactiva (PCR), el fibrinógeno y ciertas citoquinas proinflamatorias. Estos mismos marcadores se asocian de forma independiente al desarrollo de aterosclerosis y eventos coronarios.
  3. Alteración del perfil lipídico. Un metaanálisis de 19 estudios encontró que los pacientes con periodontitis presentan niveles más altos de LDL (colesterol «malo») y triglicéridos, y más bajos de HDL (colesterol «bueno»), factores que contribuyen directamente al riesgo cardiovascular.

¿Existe una relación causal? Lo que aún no está claro

Es importante ser honesto aquí. Que la periodontitis y las enfermedades cardiovasculares vayan de la mano no significa que una cause la otra directamente. Comparten muchos factores de riesgo comunes: tabaquismo, diabetes, estrés, mala alimentación o sedentarismo.

El consenso elaborado por la Federación Europea de Periodoncia (EFP) y la World Heart Federation (WHF) en 2019 —el más completo hasta la fecha— concluye que existe «evidencia epidemiológica sólida» de que la periodontitis aumenta el riesgo cardiovascular de forma independiente, pero que los ensayos de intervención disponibles no son aún suficientes para afirmar que tratar la piorrea previene infartos de forma directa.

La ciencia sigue avanzando. No es una puerta cerrada, pero sí una que requiere cautela

Una enfermedad con impacto más allá del corazón

La conexión cardiovascular es la más estudiada, pero no la única. La periodontitis también se asocia a:

  • Diabetes. La relación es bidireccional: la diabetes favorece la periodontitis y esta, a su vez, dificulta el control glucémico.
  • Complicaciones en el embarazo. Como parto prematuro o bajo peso al nacer.
  • Enfermedades respiratorias y renales crónicas.

Por eso cada vez más especialistas hablan de la salud bucodental como un reflejo del estado general del organismo, y no como algo separado del resto del cuerpo.

Cómo se trata y qué puedes hacer tú

El tratamiento periodontal no es complicado, pero requiere constancia. El proceso habitual incluye:

  1. Diagnóstico completo con medición de bolsas periodontales, radiografías y valoración de factores de riesgo (tabaco, diabetes, antecedentes cardíacos).
  2. Raspado y alisado radicular (RAR): limpieza profunda debajo de la línea de la encía para eliminar bacterias y cálculo dental de la raíz.
  3. Revisiones periódicas de mantenimiento, adaptadas a la severidad de cada caso.

En casa, los pilares son los de siempre: cepillado correcto dos veces al día, seda dental o cepillos interdentales, y evitar el tabaco —uno de los principales factores de riesgo tanto para la piorrea como para el corazón.

Si tienes encías que sangran, mal aliento que no cede o sensación de que tus dientes «se mueven», no lo dejes pasar. No es algo que deba esperar. Una evaluación periodontal a tiempo puede marcar una gran diferencia, no solo para tus dientes, sino para tu salud en general.

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