Se ha demostrado que la higiene bucal esta muy relacionada con nuestra salud mental. Por eso es tan importante mantener nuestra boca y dientes sanos. Con el paso de los años se nota aun más el deterioro de estos, pero con una correcta limpieza podemos conservar nuestros dientes para toda la vida y que luzcan siempre bonitos.

Si no sabes cómo cuidar tu higiene bucal en este artículo te dejamos algunos consejos con cuidados prácticos que mantendrán tus dientes sanos.

Es recomendable y hasta obligatorio visitar al especialista por lo menos una vez por mes, tener una higiene bucal adecuada dependerá mucho de tus hábitos de limpieza y costumbres alimenticias, así como también de tu predisposición genética y otras causas de las que te haremos participe más adelante.

Los alimentos que consumes habitualmente y tus costumbres dictan tu higiene bucal

Poseer  hábitos de limpieza beneficiosos marcan la diferencia de una higiene bucal adecuada a una deficiente, dientes con caries o en malas condiciones pueden aumentar el riesgo de sufrir enfermedades como la gingivitis y la periodontitis.

Algunos tipos de caries pueden generar inflamación y  mal aliento al no ser visibles más que con exámenes de rigor o especiales que delaten su presencia en nuestra dentadura logrando socavar continuamente la salud de nuestra boca y al mismo tiempo de todo nuestro aparato digestivo que sin darnos cuenta es afectado en gran parte por este tipo de afecciones silenciosas que dan más problemas a medida que pasa el tiempo.

Evitar alimentos perjudiciales es otra manera de cuidar nuestra higiene, el tabaco, el alcohol y el café son nocivos para el esmalte dental y  las bebidas excesivamente calientes, el azúcar produce caries y residuos que inflaman las encías con el tiempo.

Sin duda alguna el cuidar de la higiene bucal es un proceso metódico pero simple si se toma como un habito rutinario, debemos tomar en cuenta que cuidar de nuestra higiene bucal es cuidar de nuestra salud en general.

Poner de nuestra parte con solo cuidar lo que comemos.

Consumir diferentes vegetales y frutas ayudara enormemente a tener una boca mas limpia y consecuentemente diente más sanos.

El tomate y las fresas tienen un PH totalmente ácido que puede combatir notablemente las bacteria causantes del mal aliento y las infecciones bucales. Consumir frutas como las naranjas y las frambuesas hacer que las bacterias buenas se multipliquen dejando un ambiente saludable y con un aliento refrescante ejemplar.

Cuidar  lo que comemos demuestra una salud en nuestra boca y encías que traerá beneficios potenciales a cualquier afección que podamos sufrir en un futuro.

Es importante recordar que siempre debemos acudir al dentista para revisar nuestra boca y mantener una higiene adecuada que no dependerá como ya hemos visto solo de ellos sino en gran medida de los buenos hábitos de limpieza que estemos dispuestos a adoptar.